Paredes vibrando


Caigo, una y otra vez
tal vez, con actitud masoquista,
con intensiones suicidas o
buscando autodestrucción.
Mi pozo, precioso.
No hay nada más.


La nada no se explica con palabras,
Ruge en mi interior masticando entrañas
Hasta que caigan las lágrimas-sangre
In memorium de los tiempos bonitos.
Y me muero, desaparezco, desvanezco
Entre los rayos de sol entre cortinas danzando
Entre las tazas sucias del café y condones usados.
Me derrito por los sonidos del mar y olor a la playa
Con un dolor insoportable de uñas clavadas en piedras.

Obsesión

Indeterminación por el medio
Aspirar a ser amada con
Necedad buscada, dejando la dignidad de lado

Insistir buscando tus ojos
Alcanzar la nirvana y quedar
Naufragando en la nada

Intentar entenderte
Amenazar con quererte y
Nadando entre mis flujos perder la coherencia

Inventar nuevos lujos
Irrumpir el silencio
Intercambiando lo líquidos entre los cuerpos

Acercar el ceder
Abrazar el anochecer
Acudiendo a la voluntad de invadir los desiertos

Navegar entre las memorias cálidas
Narrar la historia del amor inexistente
Negociando con los principios sobre las debilidades humanas indecentes

15

Sumergida
En la ola
Sigo yendo
Energía

Conectados
Una voz
Reclamando
Nuestras vidas

Me giro
Les miro
Sin parar
Gritar

Elegía a la muy puta

No estaré allí cuando te mueras.
Cuando tu piel se rendirá
A la merced de los gusanos,
Yo,
Por mucho que tú desees,
No estaré allí.

No me verás pisar la hierba verde,
Como en Hollywood,
Traiendo rosas rojas,
Visitar tu tumba
Y recordar tu vida.

No me verás manchar de sangre mis oídos
Gritando al mar y a la nada,
Y disolver con acetona
Cada neurona
Qué aún recuerda tu perfume.

No besaré en sueños
Tu maldita calavera.
Olvidaré
Tu pelo suave
Y la puta suite del violín.

Cuando desaparezcas,
No esperes
Que lleve tu anillo oxidado
Para homenajear
El pasado.

El comodín

Je t'aime y tantas más.
Maneras diversas, diferentes, distintas,
y ajenas.
El vacío de formas,
de ninguna me fío.
Las mando al olvido
formando constelaciones extrañas
con lunares de tu cuerpo y el mío.

¿Qué nombre le pondría,
al estar entre tus dedos enredada,
al olvidar la vida cansada
Escondiendo mis pechos en tus manos?
¿Cómo llamaría la complicidad de contar
con quién me había acostado
sin ser juzgada?

Ocúltame allá, entre la gente alegre
para poder alcanzarme libremente,
subirme las faldas,
Bajarme las bragas,
y dejarme ir
si quiero desaparecer
sin decir nada.

Liquidez

Soy una gota de sangre.
Deslizo por tu cuerpo
Sin dejarte agarrarme,
Navego entre tus pechos
En realidad,
Sin ningún derecho
Y caigo en tu ombligo.

Soy una gota de vino,
Bueno, tinto,
Acaricio el labio mordido
Reposo sobre la roja
Carne cruda
de tu herida.
Después me precipito
desde el abismo de tu barbilla.

Soy una gota de saliva tuya.
Caliente.
Me escondo en la comisura
hasta que abras la boca,
Perdiendo la cordura.
Y lenta, patinaré
en la blancura
de tu cuello infinito,
buscando la paz
en tus pezones rosas.